sábado, 23 de junio de 2012

Morir de amor frente al Atlántico,
mientras el sol tiñe la orilla,
de un irreal tono dorado,
que sólo en sueños se imagina.

Morir de amor como el sol muere.
Vestir de luz la arena fría.
Ser ave fénix del ocaso.
Canto de cisne al caer del día.

Morir de amor, morir sin muerte,
para así ser luz que agoniza.
Sentir como siente la playa.
Sentir la luz que el mar habita.

Dejarme ir, volar de nuevo.
Dejar volar la fantasía.
 Teñir de tonos irisados:
la piel del mar, la arena, el día.

C. R. C. (23/06/2012)











martes, 29 de mayo de 2012


Me gustan las palabras sencillas:
Pan, agua, aire, alimento.
Pan, tú que calmas el hambre que me habita.
Agua, inúndame fluyéndome por dentro.
Aire, bocanada de vida es tu alimento.
Alimento de pan, agua, aire, vida.
Vida de pan, agua, aire y alimento.
Sencillez de las palabras que dan vida.
Palabras sencillas, mi vida, mi alimento.

C. R. C. (26-05-2012)

jueves, 8 de marzo de 2012

No me  digas que ya no te lo digo,
es a mí a quien yo no me decía…
Ya no escribes,  ya no hablas,
ya no dejas asomar en tu mirada
las palabras cuyo aliento  te dan vida.

Hay un tiempo de darse, otro de pausa,
en el canto rodado que transita,
unas veces de pie, casi descalza,
otras intenta auparse y va en puntillas.

Se le escurre de las manos, se va todo.
Se incrementa el peso  y la fatiga.
Son los tiempos del  ahogo, atenazando
los suspiros del  poeta que camina.

Este tiempo de nada en la nada,
de nadar sin encontrar nunca la orilla,
de mirar apartando la mirada,
de  sentir  con los que sienten que agonizan.

Y un cartel con una imagen nos recuerda,
lo importante y sencillo de la vida,
una puesta de sol, el mar dorado,
y una mano que a otra manos acaricia.

Pon tu mano en mi mano, y caminemos,
descubramos de nuevo la alegría.
del no pueden quitarnos la palabra,
del no voy a permitir que ahoguen tu risa.

C. R. C. (08/03/2012) 

Animo